La presencia de partículas metálicas férricas en un producto alimentario no es solo un defecto de calidad: puede suponer el rechazo de un lote completo, una no conformidad en una auditoría IFS o BRC y, en el peor de los casos, un riesgo real para el consumidor. Los sistemas de filtraje magnético industrial son la solución técnica y normativa más eficiente para eliminar esta contaminación en línea, sin interrumpir la producción.
En esta guía explicamos por qué el control magnético de metales es imprescindible en cualquier planta alimentaria certificada, qué sistemas existen y cómo elegir el correcto según tu proceso.
¿Por qué es obligatorio el control de metales en la industria alimentaria?
Las principales normas de seguridad alimentaria reconocidas internacionalmente exigen la identificación y control de los Puntos Críticos de Control (PCC) relacionados con la contaminación física, entre ellos los metales ferrosos. Estas son las tres referencias normativas más habituales en el mercado español:
- HACCP (Hazard Analysis and Critical Control Points): sistema preventivo obligatorio en la UE (Reglamento CE 852/2004) que obliga a identificar y controlar los peligros físicos, biológicos y químicos en cada fase del proceso.
- IFS Food (versión 8): estándar de auditoría de terceros para proveedores de retail. Exige documentación de los PCC magnéticos, frecuencia de verificación y registros de limpieza.
- BRC Global Standards: norma de referencia para exportación a mercados anglófonos. Contempla requisitos específicos sobre la potencia mínima de los sistemas de separación magnética y su validación periódica.
Un sistema de filtraje magnético correctamente instalado y mantenido actúa como Punto Crítico de Control documentable, lo que simplifica significativamente el paso de cualquier auditoría de terceros.
¿Cómo funciona el filtraje magnético?
El principio de separación magnética es pasivo y continuo: los imanes permanentes generan un campo magnético de largo alcance en el interior del flujo de producto.
Las partículas ferrosas —limaduras de maquinaria, fragmentos de tamices, restos de transporte— son atraídas y retenidas en la superficie del sistema mientras el producto limpio continúa fluyendo sin interrupción.
A diferencia de los detectores de metales, los sistemas magnéticos no requieren calibración electrónica, no generan falsas alarmas y no detienen la línea. Actúan de forma continua y silenciosa en el proceso, y pueden instalarse en múltiples puntos simultáneamente con un coste de mantenimiento muy bajo: basta con limpiar el sistema según el protocolo establecido.
La eficiencia del sistema depende de cuatro parámetros: densidad y viscosidad del producto, tamaño de la partícula a filtrar, velocidad de paso del material y temperatura de proceso. Estos factores determinan qué tipo de sistema y qué potencia magnética son necesarios.
Tipos de sistemas de filtraje magnético para la industria alimentaria
| Sistema | Instalación típica | Temperatura máx. | Ideal para |
|---|---|---|---|
| Barras magnéticas(candelas filtrantes) | Tuberías, silos, caídas de producto, flujos líquidos y pulverulentos | 80 °C estándar · hasta 200 °C bajo pedido | Harinas, aceites, líquidos, granulados, plásticos |
| Rejillas magnéticas | Canaletas, tolvas, instalación horizontal o vertical | 80 °C estándar · hasta 200 °C bajo pedido | Producto en polvo o granular, líneas de descarga |
| Placas magnéticas | Cintas transportadoras, tolvas de carga | Temperatura ambiente – proceso seco | Producto a granel, limaduras, alambres, tornillos |
Barras magnéticas (candelas filtrantes)

Las barras magnéticas, también llamadas candelas filtrantes, son el sistema más versátil para instalación en tuberías, silos y puntos de caída de producto. Fabricadas con imanes de neodimio de alta potencia dentro de una envoltura de acero inoxidable austenítico, ofrecen una resistencia a la corrosión elevada y una limpieza rápida.
Para aplicaciones en plantas alimentarias, deben solicitarse del tipo estanco: esta configuración garantiza que el producto no entre en contacto con el sistema magnético interior, cumpliendo los requisitos higiénicos de HACCP e IFS.
Su temperatura de trabajo estándar es de 80 °C, aunque bajo pedido pueden fabricarse hasta 200 °C para procesos con temperatura elevada.
Se pueden instalar de forma individual o configurar sistemas completos de filtración con múltiples barras en paralelo para mayor eficiencia de captación.
Rejillas magnéticas
Las rejillas magnéticas están diseñadas para instalarse en canaletas, tolvas y bocas de descarga, tanto en posición horizontal como vertical. Están fabricadas con imanes de neodimio con protección y marco en acero inoxidable AISI, lo que las hace aptas para entornos con exigencias higiénicas.
La distancia entre barras es configurable según el tipo de contaminante a filtrar, la densidad del producto y el volumen de paso. Son especialmente efectivas en productos en polvo, granulados y masas pulverulentas como harinas, especias, cereales o azúcar.
Disponibles en formato circular, cuadrado y rectangular, con opción de módulos de limpieza rápida o deflectores para mayor captación.
Placas magnéticas
Las placas magnéticas se instalan sobre cintas transportadoras y tolvas de carga para capturar partículas ferrosas de mayor tamaño: limaduras, alambres, tuercas y tornillos que podrían dañar maquinaria posterior o contaminar el producto.
Las superficies en contacto con el producto están fabricadas en acero inoxidable austenítico AISI 304. La versión estándar incorpora imanes cerámicos (ferrita), con opción de imanes de neodimio bajo pedido cuando se requiere mayor profundidad de campo o captación de partículas de tamaño sub-milimétrico. Pueden montarse de forma aislada o en conjuntos para multiplicar la capacidad de captación.
¿Neodimio o ferrita para el filtraje en alimentación?
La elección entre imanes de neodimio y ferrita en sistemas de filtraje depende principalmente de dos factores: el tamaño de las partículas a capturar y la temperatura de proceso.
- Neodimio: mayor densidad de campo y alcance. Recomendado cuando las partículas son muy pequeñas (sub-milímetro), el producto es denso o viscoso, o cuando el caudal de paso es elevado. Con recubrimiento de acero inoxidable estanco, cumple todos los requisitos higiénicos.
- Ferrita (cerámica): solución económica y robusta para partículas de mayor tamaño en productos secos y de baja densidad. Trabaja hasta 200 °C sin pérdida de prestaciones, lo que la hace idónea para procesos con temperatura elevada donde el neodimio estándar no llega.
En la mayoría de instalaciones nuevas se especifica neodimio por su superior capacidad de captación, pero la ferrita sigue siendo una solución válida y más económica en muchas aplicaciones de producto seco a temperatura media.
Puntos Críticos de Control (PCC): dónde instalar los sistemas magnéticos
La norma HACCP obliga a identificar y controlar los puntos del proceso donde la contaminación magnética puede introducirse o acumularse. Los PCC magnéticos más habituales en una planta alimentaria son:
- Recepción de materias primas: primer filtro para partículas procedentes del transporte y los proveedores.
- Entrada a silos y tolvas de almacenamiento: evita que la contaminación se extienda al stock.
- Salida de mezcladores y amasadoras: zona de alto riesgo por desgaste mecánico interno.
- Antes de la envasadora o línea de embolsado: punto de control final antes del producto terminado.
- Descarga a transportadores: captura de partículas generadas por el propio proceso de movimiento.
Un análisis de flujo de proceso realizado por el departamento técnico de AC Magnets 98 permite identificar los puntos óptimos de instalación y dimensionar el sistema adecuado para cada uno, con la documentación necesaria para justificarlo ante una auditoría IFS o BRC.
Mantenimiento y verificación: protocolo para auditorías
La instalación del sistema magnético es solo el primer paso. Para que sea válido como PCC documentado ante una auditoría, debe contar con un protocolo de mantenimiento y verificación registrado. Los puntos clave son:
- Frecuencia de limpieza: definir la frecuencia según el nivel de contaminación del proceso (diaria, por lote o semanal). Registrar fecha, operario y cantidad de partículas retenidas.
- Procedimiento de limpieza: retirar el sistema del flujo, separar los imanes de la envoltura, limpiar con paño o agua según el tipo, verificar la integridad del acero inoxidable y reinstalar. En barras estancas, seguir el procedimiento CIP si está contemplado.
- Verificación de potencia: comprobar periódicamente la fuerza de sujeción del sistema mediante una pieza de referencia de acero calibrada. Registrar el resultado y el umbral mínimo aceptable.
- Trazabilidad documental: mantener un registro físico o digital de cada limpieza y verificación, disponible para el auditor. Este documento es el que convierte el sistema en un PCC válido.
Preguntas frecuentes
¿Es obligatorio instalar un sistema de filtraje magnético en mi planta alimentaria?
Depende de la normativa aplicable a tu planta. El HACCP (obligatorio por el Reglamento CE 852/2004) exige identificar y controlar los peligros físicos en el proceso, pero no especifica el tipo de sistema. Si tu empresa está certificada IFS Food, BRC o similar, estas normas sí contemplan requisitos más concretos sobre sistemas de separación magnética, su potencia y su verificación periódica.
¿Qué diferencia hay entre un sistema de filtraje magnético y un detector de metales?
El detector de metales identifica y alerta (o rechaza automáticamente) la presencia de metal (ferroso y no ferroso), pero no lo elimina del flujo de producto. El sistema de filtraje magnético captura y retiene de forma continua las partículas ferrosas sin detener la línea. Ambos sistemas son complementarios: el filtraje magnético actúa como primer filtro continuo y el detector de metales como barrera de seguridad final.
¿Con qué frecuencia hay que limpiar las barras y rejillas magnéticas?
La frecuencia depende del nivel de contaminación del proceso. En plantas con producto seco y bajo nivel de contaminación, puede ser suficiente una limpieza semanal o por cambio de producto.
En procesos con alto nivel de partículas metálicas o producto húmedo, puede ser necesaria una limpieza diaria o incluso por lote. Lo importante es establecer la frecuencia, documentarla y ajustarla en función de los datos registrados.
¿Los sistemas de filtraje magnético son aptos para productos líquidos?
Sí. Las barras magnéticas tipo estanco están específicamente diseñadas para instalarse en tuberías con flujos líquidos, como aceites, zumos, lácteos o salsas. La envoltura de acero inoxidable austenítico garantiza que el producto no entre en contacto con el sistema magnético interior, cumpliendo los requisitos higiénicos de HACCP e IFS.
¿Podéis ayudarnos a documentar el sistema magnético como PCC para nuestra auditoría?
Sí. El equipo técnico de AC Magnets 98 puede colaborar en la identificación de los puntos de instalación óptimos, la selección del sistema adecuado para cada PCC y la generación de la documentación técnica del sistema (ficha de producto, potencia verificada, protocolo de mantenimiento) que el auditor IFS o BRC necesita revisar.
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